Aquí no llegó a pararse al completo, pero empezó a avisar. Cada vez la frecuencia de barrido era más lenta, en ocasiones ni siquiera saltaba en el momento que le tocaba y necesitaba un tiempo de calentamiento adicional.
El motor del limpiaparabrisas del SEAT 132 no es difícil de quitar. Se encuentra alojado en el vano motor, junto a la posición del conductor y solo hay que tener algo de maña para sacar los brazos sin perder nada por el camino. Así que mucho cuidado con las juntas de goma y los capuchones de plástico de los dos brazos.
Como a estos veteranos modelos, el uso y el paso del tiempo no les hace ningún favor. Pero lo cierto es que con un poco de mimo, sus componentes eléctricos vuelven a funcionar como el primer día. El motor del limpiaparabrisas del SEAT 132 aún se puede encontrar nuevo, pero siempre a un precio superior respecto a la puesta a punto y reparación del propio de tu vehículo. ¿Por qué tirar algo si se puede reparar?




