Que el cuadro de un clásico, como el Citroën XM, sea electrónico no quiere decir que las averías tengan que ser más complicadas o costosas. Hay casos y casos, por eso siempre recomendamos hacer un diagnóstico previo justo al recibir un cuadro con una supuesta avería.
Éste fue el caso del velocímetro Jaeger de un XM. La avería tuvo dos momentos: en el primero de ellos el contador de kilómetros se quedó clavado justo al tener que dar el salto hacia los 200.000 kms en el marcador. El último 9 no tuvo suficiente fuerza como para impulsar al resto de números. Se le atragantó el salto.
La segunda avería era más extraña. La aguja que debía marcar la velocidad pasaba de 0 a 50 km/h de un salto. Luego subía progresivamente y bajaba como cualquier otro cuadro normal. Pero cuando debía bajar de 50 km/h, otra vez se atragantaba y daba un salto momentáneo en el momento más inesperado.
Fueron dos repasos que más que una reparación, requirió de un poco de mantenimiento. Limpieza, buena lubricación y repaso tanto de las agujas como del resto de componentes. Y es que, aunque se encuentre completamente cerrado, la suciedad llega a entrar a límites insospechados.



