El cuadro de los Citroën AX de esta época es muy similar en funcionamiento al de otros modelos como el BX o de la marca hermana Peugeot, como el 205 o el 309. Algún pequeño cambio de diseño y de ubicación de relojes, pero pizca más o menos.
Con el calor y el paso del tiempo, no solo se degradan los plásticos. Y si tienes uno de estos, sabrás cómo sufren los salpicaderos y lo difícil que es encontrar uno en buen estado. Lo cierto es que Citroën y Peugeot no es que tuvieran una gran calidad en los elementos plásticos.
Los cuadros o velocímetros de estos modelos llevan un circuito impreso flexible. Muy endeble y que se rompen con el uso, el calor y el paso del tiempo. Lo primero que empiezan a fallar son las pistas de iluminación. Las zonas de los portalámparas son las primeras en empezar a rajarse y a romper las conexiones del ciruito.
Se nota claramente al faltar iluminación por determinadas zonas o a no hacerlo con la intensidad que debería. No siempre es fácil encontrar una pista en buen estado (y nueva ya ni te digo), por lo que una de las opciones de reparación que planteamos es su reconstrucción.
Con mucha paciencia, esmero y detalle se pueden reconstruir las pistas con un hilo muy fino, cableándolo o puenteándolo para que la iluminación funcione de nuevo. Y así, vuelve a lucir como el primer día.



